Entrevista en la revista Cala Millor 7.

BielCalderon_CalaMillor7

Entrevista en la revista Cala Millor 7.

Versión en castellano:

De las Ciencias Políticas al Fotoperiodismo.

“Entre Ciencias Políticas y Periodismo, que eran las dos carreras que me llamaban la atención, me decidí por ciencias políticas; pero nunca me olvidé del periodismo porque siempre me ha gustado la comunicación. Lo que nunca llegué a pensar es que acabaría dedicándome a la comunicación visual. De hecho, empecé de casualidad. En 2004, cuando estudiaba ciencias políticas en Madrid, asistí a una exposición del fotógrafo de conflicto Gervasio Sánchez. Me llamó tanto la atención que por iniciativa propia empecé a investigar sobre el fotoperiodismo. Fue un trabajo de exploración de este campo de la fotografía, pero en ningún momento, durante este proceso, me planteé dedicarme a ello profesionalmente. Es más, me compré mi primera cámara, una digital Olimpus E-300, y empecé a hacer fotografías por diversión, pero nunca pensando en el fotoperiodismo, sino en imagen como tal. Después de finalizar la carrera (ciencias políticas) en Italia, gracias a una beca Erasmus, me instalé en Barcelona porque quería iniciar nuevos estudios. Dudaba si estudiar fotografía, o alguna especialidad de políticas, sociología o antropología… Recordé lo que un día nos comentó un profesor de la Universidad Complutense de Madrid: “lo más importante es especializarte en una zona, en un área del mundo”, nos explicó. Y de esta manera, pensé que el mundo asiático sería una opción interesante, aparte de que no había tantos españoles que iban para allá.”

– ¿Y qué era lo que más te atraía del mundo asiático?

Pues que para nosotros (España) es un mundo completamente desconocido. Además, zonas como América Latina ya está bien copada por excelentes especialistas e investigadores de dicho continente. En cambio, de Asia y Pacífico, no muchos. A su vez, me apasionaba el cine de Hong-kong, de Wong Kar-wai, etc. De hecho fue un amigo de Sa Coma, Marc Alcover, quien me introdujo en el mundo del cine asiático. Eso y, sobre todo, los artículos de David Jiménez, el corresponsal del sureste asiático para El Mundo en Bangkok, me dejaron boquiabierto, ya que todo lo que explicaban sus artículos era algo totalmente desconocido para mí. Por ello, decidí estudiar un postgrado en estudios de Asia y Pacífico en la Universidad de Barcelona. Empecé dicho posgrado ya con la idea en la cabeza de dedicarme a la fotografía posteriormente. Así, en 2007 finalicé mis estudios en la UB, para luego empzar a buscar trabajo de fotógrafo.

Por casualidad acabé en el Sonimag (2007), el festival de imagen y sonido de la Feria de Barcelona, donde encontré un stand del postgrado de fotoperiodismo de la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue allí donde me dí cuenta de que necesitaba estudiar fotografía si quería hacer carrera en la dicha industria y conocer los entresijos del mundo del fotoperiodismo y de la fotografía documental.

El curso me fue bien, y al terminar existía la posibilidad de realizar unas prácticas en el diario Información de Alicante. Nos presentamos unas 40 personas para una plaza y tuve suerte ya que ésta fue para mí. En ese mismo año ya estaba publicando en prensa, eso sí, en un nivel muy bajo. Publiqué en El Periódico, 20Minutos… pero poca cosa por el momento.

Trabajé durante tres meses en el diario Información de Alicante, un periódico de provincias pero con un trabajo igualmente importante. Al final la dinámica era la misma que en El Periódico; los temas son diferentes pero la dinámica periodística es pareja.

Fueron unas prácticas muy importantes para mí. Además tuve unos jefes que me abrieron los ojos: Rafa Arjones, el director de fotografía del diario, y Cristina de Middel, que ahora se ha hecho muy famosa por su libro The Afronauts y está considerada como una de las mejores fotógrafas contemporáneas del momento. Cristina fue mi jefa durante un mes (cubriendo las vacaciones de Rafa), y claro, tuvimos muchísimas conversaciones sobre fotografía e imagen. Con ellos no se trataba unicamente de ir a hacer fotos donde me decían y hacerlas llegar a la redacción, sino que también aprendí mucho de las conversaciones que tenía con ellos. De hecho, mi aprendizaje durante mi estancia en Alicante tuvo mayor profundidad en los bares charlando sobre fotografía tanto con Rafa Arjones como con Cristina de Middel.

En aquel entonces me interesaba también la fotografía de guerra; claro, es una imagen idílica: viajar, la adrenalina de poder hacer algo para conseguir justicia social… esta idea me rondaba la cabeza. Gracias a las extensas charlas con Rafa Arjones me di cuenta que no todo es blanco o negro, que la realidad y la verdad al fin y al cabo no la puedes contar por completo; si acaso puedes describir tu realidad, tu verdad. Porque estos dos conceptos están siempre condicionados tal como los vemos. . Comprendí que no quería vender una verdad, sino mi apreciación de la realidad, de esa verdad. Vas madurando y al mismo tiempo pensando de una manera diferente en todo. Y todas estas conversaciones me hicieron reflexionar mucho, dándome cuenta finalmente de que la comunicación visual es un trabajo muy importante, ya que puedes comunicar de una manera muy diferente a como lo harías escribiendo o hablando.

Igualmente, si tú no tienes conexión con el tema o el hecho de que fotografías no saldrá nada… Puede ser ‘bonito’, gráficamente atractivo, pero seguramente no tendrá algo más que convierta en especial esa foto. Un director de fotografía del Washington Post explicaba lo siguiente: “¿Cuál es la mejor fotografía de prensa? ¿Cómo puedes llegar a hacer una fotografía muy buena? A través de cuatro niveles: primero que sea informativa; segundo, que además de ser informativa sea gráficamente atractiva, ya que informa pero también es visualmente atractiva (colores, composición, perspectiva, etc); tercero, si además emociona y transmite un sentimiento; y cuarto, si la fotografía es íntima, es decir, que te haga sentir partícipe de la imagen, de los hechos, que te plantee dudas, preguntas…” Y de todo esto aprendí mucho con Rafa Arjones y con Cristina de Middel.

– ¿Y a partir de ahí comienza tu viaje, digamos, tu Itaca personal y profesional?

Sí, al principio fueron tiempos de incertidumbre porque finalizado mi paso por el diario Información de Alicante regresé a Mallorca. Luego decidí volver a Barcelona. Y ante esta incertidumbre, con la añadidura de la crisis económica, no fue el mejor momento para empezar a trabajar en el campo del fotoperiodismo o la fotografía documental.

Estaba en un impasse, así que poco después regresé de nuevo a Mallorca… y entonces sí fue más que un impasse! Tenía la cámara muy apartada! De repente me surgió una oportunidad de volver a Alicante: Rafa me llamó y me propuso ser el fotógrafo del Información en Elche. Al mismo tiempo me surgió una oportunidad de trabajo en la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) a través del programa “Jóvenes Cooperantes.”

Tenía muchas ganas conocer el mundo de la cooperación institucional así que probé suerte en Filipinas con la AECID. Durante mi tiempo libre no olvidé la fotografía; de hecho ya pensaba como fotógrafo y hacía reportajes junto con mi colega Eric San Juan, el corresponsal de la Agencia EFE en Filipinas. Así que durante mi estancia en Filipinas publiqué en varios diarios (nacionales e internacionales) a través de EFE.

Terminaba mi contrato de trabajo con la AECID en Filipinas cuando un compañero me propuso estudiar un master, ya que yo tenía únicamente un postgrado y según él siempre viene bien tener un master por si después quieres dar clases. Por otra parte, una vez terminado mi trabajo de cooperante en la AECID, tenía claro que quería quedarme en Asia y empezar a trabajar como fotógrafo freelance. Así pues, descubrí una beca para estudiar un master en universidades en países en vías de desarrollo. Y buscando buscando encontré un master internacional de periodismo y multimedia, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín. Solicité la beca, me la concedieron y fui para China. Allí fue donde empecé a emplear todo mi tiempo y esfuerzo en trabajar dentro del campo de la fotografía documental, el fotoperiodismo y, además, también aprendí a grabar vídeo.

La verdad es que en Pekín aprendí mucho, tenía unos profesores muy profesionales. Llevan mucho tiempo asentados en la industria periodística y de comunicación. Me dieron mucha caña y trabajé duro, pero aprendí una barbaridad! Y desde Pekín empecé a viajar con regularidad a Filipinas, donde empecé mi trabajo documental sobre los enanos de Filipinas.

Los enanos de Filipinas.

Durante mis viajes entre Pekín y Manila me encontraba con mi amigo Eric San Juan, el corresponsal de la Agencia Efe en Manila (Filipinas), a quien le comenté que tenía que hacer un trabajo final del master, la tesis. Un día charlando por skype me comentó la historia de los enanos de Filipinas. Vio publicado en un medio extranjero (CNN) que este grupo de personas querían crear una ciudad para ellos porque querían vivir con dignidad y controlando ellos mismos de dónde venía el dinero. De hecho, su idea era montar un parque temático para poder generar sus propios ingresos y así mantener su ciudad amoldada a sus necesidades. Y claro, esta historia me dejó alucinado; pensé en su tremenda voluntad por el proyecto y me planteó muchas dudas: ¿por qué lo hacen? ¿Cómo lo quieren hacer? ¿Qué pensará el resto de la gente? ¿Encontrarán ayuda?…

Para mí era una historia cautivadora, ya que al mismo tiempo no lo entendía y la quería entender. Y esta sensación es importante para acabar de implicarte más en la historia.

Nos pusimos en contacto con la comunidad de enanos para explicarles nuestra intención de conocerlos y hacer un proyecto documental sobre su causa y les pareció bien. Poco después partí hacia Manila. Pasé con ellos dos meses aproximadamente.

El fotógrafo de los enanos.

Pasaba con ellos tres días a la semana, ya que no sólo quería hacerles fotos y ya está, sino que los quería conocer, poder tener una relación con su comunidad. Hay fotógrafos que dicen que mientras haces tu trabajo debes ser completamente invisible, pero yo no creo que esa sea la fórmula, al menos no para mí. Debe haber una comunicación previa. Por poner un ejemplo, si tú vas a un funeral no harás fotos sin pedir permiso a la familia porque, de esa manera, sería faltar al respeto de su intimidad.

Te darán el permiso y luego intentarás no ya ser invisible, sino no molestar, pasar desapercibido, que es diferente. Cuando ya han aceptado que estás allí trabajando porque quieres conocer su historia, ocurre que en cierto momento se olvidarán de tu presencia y es ahí cuando saldrán las fotos buenas porque no estarán posando. Desde el primer momento que estás allí como fotógrafo ya contaminas de alguna manera la situación, pero si consigues coger confianza con ellos, acabarán por aceptarte y, como decía antes, se olvidarán de ti en cierta manera. Esta parte es una tarea muy importante del fotógrafo, porque no solo se trata de llegar, hacer la foto y largarte, se trata de conseguir las mejores fotografías y esto sólo se consigue captando los momentos íntimos.

Perry Berry y la Asociación de Personas Pequeñas de Filipinas.

Viven en Manila y la mayoría trabajan en el mundo del espectáculo: cantando en restaurantes, en shows de baloncesto, etc. La idea de su presidente (Asociación de Personas Pequeñas de Filipinas), Perry Berry, es la de edificar una ciudad para ellos, que a la vez haga las funciones de “parque temático”. Me hablaron de sus aptitudes condicionadas a su físico, y al mismo tiempo de las propias limitaciones físicas, que es la razón por la que muchos de ellos terminan trabajando en el mundo del espectáculo. Lo que pretenden es controlar todo el proceso, desde el principio hasta el final, y vivir con dignidad ya que quieren elegir y decidir su forma de vida, y no que otros decidan por ellos. Igualmente, su intención es la de continuar explotando la idea de los ‘shows’, porque claro, hay gente que lleva más de 30 años haciendo ese trabajo, a pesar de que los más jóvenes no quieran ganarse la vida de esta manera. Hoy por hoy esta proyecto está en ‘stand by’.

Los miembros de la asociación no viven juntos, pero organizan encuentros regularmente. Se autodenominan la Asociación de Personas Pequeñas de Filipinas. Incluso ya tienen pensado más de un lugar donde poder construir su propia ciudad, pero como en casi todo en esta vida, necesitan dinero ya que es un proyecto muy caro; de hecho, todavía están buscando patrocinadores. Aunque un proyecto documental de este calibre no se acaba nunca, puedo decir que terminé de ‘trabajar’ con ellos en 2012, pese a que todavía mantengo el contacto con ellos y me gustaría volver.

– ¿Qué fue lo que aprendiste de Perry Berry y de la particular quimera de la Asociación de Personas Pequeñas de Filipinas? ¿Qué te cautivó de ellos?

Su humildad, dignidad y la valentía que demuestran a la hora de querer elegir su propio destino. Son conscientes de que su limitación física les ha llevado hasta esta situación. Los enanos de Filipinas están integrados dentro de lo que es su ambiente: familia, barrio, etc. Pero cuando abandonan este círculo, no están igualmente integrados dentro de lo que es la sociedad filipina. No es que la gente sea hostil hacia ellos, pero no es integrante y eso les empuja a que hagan su vida juntos, en la búsqueda de crear su comunidad. Llevan una vida normal, pero con muchas limitaciones (físicas). Para empezar, Manila es un verdadero caos, una ciudad igualmente complicada para una persona que tenga una estatura ‘normal’. Imagínate si eres un enano, es el doble de complicado! Y nadie escucha sus peticiones y quejas ya que son una minoría.

– Cuéntanos un poco en qué consiste tu proyecto y tu trabajo con la asociación liderada por Perry Berry.

El master que cursé era de multimedia, es decir, tenía que hacer fotografía, vídeo, texto y combinarlo todo para crear un documento periodístico. Aprovechando la moda de las tabletas electrónicas decidí hacer un iBook, es decir, un libro digital para el formato de iPad (Apple), que combinase vídeo, fotografía, texto e infografía. Así, lo que hice fue seguirlos durante un par de meses en su vida diaria y luego volver a pasar otro mes con ellos para terminar el trabajo. Me preocupaba acabar mostrando una imagen cómica [denigrante] de ellos, así que con mis fotografías buscaba dignificar su realidad como enanos, la cotidianeidad dentro de lo extraordinario. Mientras estuve con ellos tenía claro de que eran, en cierta manera, diferentes, y que tenían sus peculiaridades; pero inexorablemente son personas normales y corrientes. Por ejemplo, a la hora de hacer las fotografías siempre intentaba estar agachado para obtener su punto de vista, evitando, de esta manera, tener el punto de vista de alguien que los fotografía desde una altura que no es la suya. Tener el mismo nivel visual con el espectador, fotográficamente me ayudó para crear un vínculo con la gente, con el espectador. De todas formas, también quería mostrar la diferencia entre ellos y el resto de la gente, porque eso también forma parte de su realidad. Mis fotos querían expresar la normalidad, la dignidad y también las situaciones que son extraordinarias (peculiares), pero sin caer en la ridiculización.

-Tu Tesis sobre la Asociación de Personas Pequeñas de Filipinas, ¿qué repercusión tuvo en Manila y qué repercusión tuvo en tu mundo profesional?

En Filipinas salió bastante por periódicos y algún que otro canal de televisión. Y en general todavía está teniendo repercusión; de hecho ganamos un premio importante con este reportaje. Y aún sigo publicando esta historia. A día de hoy esta tesis sigue viva!

De Filipinas en Bangkok.

Acabada la tesis regresé a Mallorca. Tenía claro que quería volver a Asia, pero no quería ir de nuevo a Pekín porque China no es un país donde me gustaría vivir durante muchos años, por diferentes motivos. Buscaba un lugar en Asia que no fuera muy caro, que me gustase, que tuviera una industria fotográfica importante y que fuera fácil moverse des allí a otros países. Pensé en Hong-Kong, pero es caro vivir allí, así que finalmente elegí Bangkok. Además, mi amigo Sandro Thomas tenía la intención de probar suerte en Bangkok, así que decidimos partir los dos juntos y probar suerte. Él trabajando como artista/pintor freelance y yo como fotógrafo freelance.

Al principio fue muy difícil, llegué allí con mil euros y gracias a Sandro, que me pagó el billete -que por cierto aún le tengo que devolver la pasta (risas)- y la ayuda económica de mi madre, que me pagó el seguro médico privado por ejemplo, fui tirando. No es fácil porque tienes que empezar una nueva vida: tienes que hacer contactos, charlar con mucha gente… Lo más importante en este mundo es dejar claro tres cosas: yo estoy aquí, hago esto y si quieres algo, llámame. Pero para ello tienes que trabajar por tu cuenta, ofrecer, lanzar la caña, trabajar duro y saber esperar tu oportunidad. Pero una cosa está clara: si no haces nada y no te mueves del sofá no saldrá tu nombre en el bombo!

¿Y ahora cuáles son tus clientes?

Uno de mis mejores clientes es Al Jazeera. Otros clientes habituales son Storyhunter, Yahoo, TransterraMedia, Diimex, South China Morning Post, Sea Globe, Periodismo Humano…

¿Cuáles han sido tus últimos trabajos?

Llevo unos días aquí en Mallorca. Le propuse a Al Jazeera cubrir el acto de la coronación del nuevo Rey Felipe VI. Les interesó, así que les pasé un reportaje de 12 fotos junto con un artículo de 300 palabras.

Entrevista: Manuel I. Serrano Servera.

Traducción: Biel Calderón

Acerca de Biel Calderon

“Being the richest man in the cemetery doesn’t matter to me … Going to bed at night saying we’ve done something wonderful… that’s what matters to me” (Steve Jobs) Born in Mallorca, 1983. 18 years later I moved to Madrid to study BA Political Science, 2001-2006. I wanted to be a photographer. In 2007 I graduated MA Asian and Pacific Studies, Barcelona. I wanted to be a photographer. Finally, in 2007 I graduated MA Photojournalism. Since then I have collaborated with digital magazines, NGO’s and newspapers. And I became a photographer. Recently I have been exploring Multimedia Journalism along side my photography in order to test new ways of storytelling. Currently based in Bangkok.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s