Everything is self-evident

“Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal”.

Supongo que muchos reconoceréis este genial texto sacado de la película El Gran Pez, obra del peculiar director californiano Tim Burton. E imagino que la mayoría de las personas que la han visto, también la habrán disfrutado.

Sea como fuere, hoy no pretendo hablar de El Gran Pez; ni siquiera de cine. Quiero hablar de los ‘contadores de historias,’ esas personas que parecen querer mantener viva la esencia de los juglares.

Mi abuelo era uno de ellos. Sus historias parecían locas invenciones que yo, finalmente, terminaba por creerme. Fuesen inventadas o no, las disfrutaba de principio a fin. Sus palabras fluían de una manera cuasi hipnótica para mí. Y es que no podía dejar de prestar atención a sus relatos cuando estos empezaban. Los personajes resultaban fantásticos, casi increíbles. Lo que les ocurría, más sorprendente aún. Y cuando él se convertía en el personaje principal, es cuando yo más disfrutaba del relato.

Recuerdo cuando me contó la historia del día que se cruzó con un ‘arco iris doble’ de camino al trabajo. “No un arco iris, sino dos. ¡Y era enorme!,” no paraba de repetirme. Un tremendo chaparrón le hizo apearse de la bicicleta para buscar cobijo en un granero. Pasado el aguacero, y a punto de reanudar su camino, el arco iris doble emergió tras una colina como por arte de magia. Mi abuelo se quedó petrificado durante 10 minutos sin prácticamente poder pestañear. Al rato, el sorprendente arco iris se esfumó sin dejar rastro. “Y tal como llegó, se fue… ¡Y era enorme!,” volvía decirme. Me explicó que no se lo había contado a nadie antes ya que le tomarían por loco. “Contigo es diferente, porque sé que tú me no me tomarás por un loco,” decía.

Ciertamente era un relato difícil de creer, como muchas de sus historias; pero finalmente, y como de costumbre, acabó por convencerme de su veracidad. Le dije que yo también quería presenciar tal sorprendente espectáculo. Deseaba cruzarme con un arco iris doble lo antes posible. Me aseguró que ese momento llegaría tarde o temprano, y que cuando este llegase comprobaría que de vez en cuando las historias más increíbles acaban por convertirse en reales para pasar a formar parte de nuestros recuerdos. Eternizándose. Porque como se dice en El Gran Pez, “Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias. Siguen viviendo cuando él ya no está. De esta forma, el hombre se hace inmortal”.

Abuelo, hoy visto el arco iris doble. ¡Y era enorme!

ENGLISH VERSION SOON

Acerca de Biel Calderon

“Being the richest man in the cemetery doesn’t matter to me … Going to bed at night saying we’ve done something wonderful… that’s what matters to me” (Steve Jobs) Born in Mallorca, 1983. 18 years later I moved to Madrid to study BA Political Science, 2001-2006. I wanted to be a photographer. In 2007 I graduated MA Asian and Pacific Studies, Barcelona. I wanted to be a photographer. Finally, in 2007 I graduated MA Photojournalism. Since then I have collaborated with digital magazines, NGO’s and newspapers. And I became a photographer. Recently I have been exploring Multimedia Journalism along side my photography in order to test new ways of storytelling. Currently based in Bangkok.
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