U Thein Than, U Tun Nay Win y U Kyi Soe seguramente celebrarán el Día Internacional de los Trabajadores recordando qué les ha traído a Tailandia. Como tantos otros compatriotas (Myanmar), un día recibieron, por fin, una oferta de trabajo para poder mantener a sus familias. Sin saber muy bien de qué se trataba, fueron introducidos ilegalmente en Tailandia por una broker y enrolados en un barco. Allí pasarían los 5 meses siguientes, en aguas de Indonesia, pescando sin descanso, ya lloviera, hubiera fuerte oleaje o el sol abrasara su piel. Faltos de fuerza por la malnutrición y el cansancio, el capitán del barco decidió simplemente prescindir de ellos. Los dejó, de nuevo, en un puerto de Tailandia, sin visado y sin el salario que supuestamente habían ganado durante los cinco meses de trabajo. “Buscad a vuestra agente. Ella tiene vuestro dinero”, les dijo. Pero ella se había esfumado sin dejar rastro.
Derecho al trabajo ninguneado, esclavitud moderna, desempleo, desamparo.
Feliz día.
*Texto por Laura Villadiego
